Lamotrigina

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Breve Resumen:

La lamotrigina es un medicamento anticonvulsivo muy popular que suele tolerarse bien siendo efectivo en el tratamiento de varios tipos de convulsiones. La lamotrigina tiene uno de los mejores perfiles de seguridad durante el embarazo en comparación con otros fármacos anticonvulsivos. Normalmente, se usa como el primer medicamento preventivo contra las crisis convulsivas de origen generalizado y focal (e.j. los ataques parciales complejos). Sin embargo, con respecto a los espasmos infantiles, no hay evidencias convincentes de su eficacia y ha habido varios informes que señalan que puede empeorar los dichos espasmos. También cabe mencionar que la lamotrigina puede empeorar las convulsiones mioclónicas aunque paradójicamente parece proporcionar beneficios a una minoría significativa de pacientes con convulsiones mioclónicas.

El principal obstáculo del uso de lamotrigina es su asociación con un sarpullido bastante severo conocido como “Síndrome Stevens-Johnson” (SJS) y con trastornos similares llamados eritema multiforme y necrólisis epidérmica tóxica. Este sarpullido puede afectar al cuerpo entero, incluyendo las membranas mucosas (e.j. ojos, boca, fosas nasales), llegando a ser muy severo y doloroso. A menudo, pacientes con SJS necesitan un tratamiento intensivo en unidades de quemados, y además, corren el riesgo de sufrir infecciones y otras complicaciones que pueden ocasionar la muerte. En la población en general, el riesgo anual de SJS es aproximadamente 1 de cada 200.000 personas. En los estudios clínicos iniciales de lamotrigina, el riesgo alcanzó aproximadamente 1 de cada 300. Aunque el riesgo exacto sea difícil de cuantificar, el riesgo de SJS ha disminuido sustancialmente desde la adopción generalizada de protocolos en los que se comienza a administrar lamotrigina en dosis muy bajas que se van aumentando lentamente durante varios meses. De esta manera, los pacientes pueden tener la oportunidad de desarrollar una tolerancia al fármaco o suspender el tratamiento si aparece un sarpullido leve antes de que los síntomas sean más graves. Como se ha mencionado anteriormente, a pesar de este posible efecto secundario especialmente alarmante, la lamotrigina es un fármaco muy popular y generalmente se utiliza como medicamento de primera línea.

Dosis:

El objetivo es poder administrar una dosis de lamotrigina que oscile entre aproximadamente 3 a 10 mg/kg/día, dividida en 2 dosis. También hay una preparación de liberación prolongada que se puede administrar 1 vez al día. Dependiendo de los otros fármacos que se tomen simultáneamente, especialmente el ácido valproico (Depakote®), la dosis inicial es normalmente muy pequeña y se va aumentando hasta llegar a la dosis deseada.

Efectos Secundarios:

Además del SJS, la lamotrigina está relacionada con otros efectos secundarios relativamente leves y típicos de otros medicamentos (e.j. náuseas, vómitos, sarpullido, dolor de cabeza, fatiga, etc.). Raramente, la lamotrigina se ha asociado a toxicidad de los órganos (e.j. insuficiencia hepática, pancreatitis, toxicidad de médula ósea). Sin embargo, la mayoría de pacientes que toman lamotrigina no sufren ningún efecto secundario por lo que no son necesarios análisis periódicos de la sangre para monitorizar la función de los órganos.


Descargo de Responsabilidad:

Este medicamento solo puede administrarse bajo la supervisión directa de un médico.

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